ULTIMATE DEFENSORES #4
Imágenes del pasado
Guión:
T-Reilly
PORTADA: La portada muestra a la Gata Infernal liderando su grupo, de cinco soldados, de frente, miran al espectador, todos con cara de asombro, mientras mantienen sus armas en las manos.
Francia.
Una tranquila noche de 1192.
Hace horas que la noche inundó hasta el ultimo rincón del Castillo de Lucien.
Como la sangre corre en nuestras venas, extrañas figuras se deslizan por la
escarpada superficie de la basta construcción.
Afiladas garras, de aspecto monstruoso, se clavan a lo largo y ancho de la
fachada. Tensos músculos se apoyan en ellas, para trepar, hasta la zona más
alta de la construcción.
La piel; fría y de aspecto rocoso, es descrita por gotas de sudor, en la
carrera de dos de estas extrañas figuras...
-¡Vamos anciano!, ¡¿Acaso es verdad que eres demasiado viejo para
competir?!...Ja ja ja...
Una sonrisa de sarcasmo acompaña las palabras que acaba de pronunciar una de
las monstruosas figuras, que se adelanta trepando, a su compañero.
Un Rugido. Las garras se clavan cada vez mas hondo en la yerma piedra, los
tendones se tensan y los músculos se contraen. La gárgola más anciana, que
avanzaba en segundo lugar, toma la delantera... la carrera va terminar.
La primera figura llega hasta la almena mas alta del castillo y con un
rugido feroz anuncia su victoria, a la vez que exime una pose triunfal; de
brazos abiertos al cielo y tenebrosas alas expandidas al viento.
En aquella noche, en que las estrellas murieron, la luz de la Luna recorta
la figura triunfal y apabullante de Isaac, que tras su celebración sonríe,
extendiendo la mano a su joven compañero.
-Que la arrogancia nunca enturbie la experiencia, mi joven Tobías.
-Así será mi señor.
Tobías también extiende sus alas y ruge a la noche.
-Maestro; ¿Por qué hemos de ocultarnos de los humanos?, ¿Por qué vivir en la
noche?... ¿Por qué somos menos que ellos, siendo mas poderosos?.
Pregunta con indignación la joven e impetuosa gárgola.
-El mundo se rige por muchas normas y reglas extrañas, pero necesarias...
las escrituras nos cuentan como servimos a los hombres desde el origen de
los tiempos, por que así nos crearon los grandes poderes... subyugados a
ellos, en obediencia y pleitesía pero no vacíos de honor. -Añade
comprensiblemente el maestro.
El joven guerrero mira a su maestro con rabia y orgullo contenido, para
exclamar:
-Durante el día, mientras descanso, en los altos torreones atestados de
heces de palomas o en los oscuros sótanos donde dormitan las ratas y demás
alimañas, que roen mis alas, sueño... sueño con el día en que los humanos
nos rindan a nosotros, sus superiores, la pleitesía que a nosotros se nos
exige.
Tras esto salta al vació, para planear con sus grandes alas extendidas, ante
la atenta y preocupada mirada de su mentor.
New York.
Hace dos días.
Edificio Richmond, sede de Empresas Richmond.
El edificio Richmond esta compuesto de cuatro torres de cristal. En el
centro de estas se alza, a unos treinta pisos de altura, un gigantesco
ecosistema donde plantas, representantes de las especies mas extrañas del
mundo, tienen su hogar. Entre tanta belleza natural se encuentra la pista de
aterrizaje privada de Kyle Richmond.
Los motores de un helicóptero comienzan a rugir, haciendo vibrar los
cristales de las estancias más próximas. Las hélices, en movimiento,
comienzan a provocar un suave contoneo en las copas de los árboles más
cercanos.
El piloto ultima el aparato para su inminente despegue, hacia el aeropuerto
Kennedy.
Ante la pequeña escalera, que se extiende a la entrada del aparato, Isaac se
mantiene firme y atónito, ante aquel avance de "la magia", para él.
-¿Qué ocurre Isaac?. -Pregunta amablemente Patsy Walker, asomando su cabeza
desde el interior del Helicóptero.
-¿Es preciso subir a lomos de este pájaro de metal, Mis Walker?. -Pregunta
la gárgola, entre el miedo a lo desconocido y la extrañeza.
Patsy sonríe y asiente, mientras se aproxima a su compañero para asirlo por
el brazo.
-En primer lugar; no es un "pájaro de metal", es un helicóptero y es un
transporte, además no iremos en su lomo, sino en su interior, ¡ha!... y por
favor, no me llames Mis Walker, sino Patsy.
Finalmente la joven convence a su acompañante de que suba al helicóptero a
regañadientes, cuando una ultima pregunta es lanzada por Isaac, junto con el
despegue del aparato:
-Mis Walker... ¿Por qué lleva ese extraño atuendo?, Parece un gato.
Desde las alturas, en el punto mas alto de las cuatro torres, el lugar mas
elevado del Edificio Richmond, su presidente observa como se inicia el viaje
de sus compañeros.
Tras los oscuros cristales de su despacho se inquieta por el incierto
destino de estos.
El aparato se pierde entre las nubes, ocultándose a los ojos de Kyle
Richmond.
Una figura mas deambula por la estancia, a espaldas de Kyle.
-¿Noticia de la Dra. Extraño?. -Interroga a su visitante, Kyle Richmond.
-Negativo señor, la Dra. no se a comunicado con nosotros, desconocemos si de
verdad esta en Grecia o quizás en otra parte.
Kyle se gira lentamente, manteniendo su postura, de brazos cruzados en la
espalda. Una mirada fría es lanzada a su subalterno, que traga saliva,
mientras su sangre de hiela ante tal mirada.
-Bien, seguid vigilando la casa de la Dra. y a su sirviente,
retírate. -Añade Kyle mientras se vuelve de nuevo hasta su posición
original, frente a la ventana.
El sonido de la puerta al cerrarse, tras la salida del asistente de Kyle, se
pierde en el ensordecedor silencio en el que, el presidente de Empresas
Richmond, permanece.
Grecia.
Ayer.
El sol lanza sus últimos rayos a través del horizonte, su ocaso se aproxima
y la luz brilla mas fuerte antes de apagarse, como una vela que agoniza.
Los últimos rayos solares se cuelan por los ruinosos muros de aquellos
milenarios templos griegos.
La historia del mundo se escribe sobre opulentos frisos, en el interior del
templo de Zeus. Una mano enguantada recorre los relieves que narran la
historia de la gema, surcando la historia desde el albor de los tiempos.
-Una gema que llamaba a los espíritus... su poseedor fue castigado, por
poseer un poder que desafiaba los dioses supremos... de nuevo la gema se
perdió.
La mano que dictaba la historia a sus ojos, se cruza con su gemela en el
pecho de la Dra. Extraño.
Mientras levita, en lo mas alto de aquel templo, habla en voz baja, como
susurrando al oído de un compañero invisible.
-Nada. El rastro de la Gema del Alma se vuelve a perder...
El suelo comienza a vibrar, las paredes siguen el insinuante contoneo, que
va creciendo a medida que asciende por la construcción, amenazándola con la
destrucción.
¿Un terremoto?. Que extraño.
La mirada de Laura Extraño se centra en el techo derruido del templo, una
abertura a modo de claraboya, por donde puede ver el cielo que pasa
lentamente de rojizo a negro. El vuelo de la Dra. surca el interior del
templo hasta alcanzar el exterior por dicha abertura.
La noche lo inunda todo y el rumor de las olas, en la próxima costa,
acompaña el temblor que cada vez crece mas, amenazando toda la isla.
La alarma cunde en el pequeño pueblo pesquero, que se alza próximo a la
costa, cuando maquinas de guerra comienzan a surgir del mar, tomando la
costa. La milicia comienza a tomar posiciones, en su incesante aparición de
entre las aguas claras del Mediterráneo.
Sus armaduras de color cobrizo, bastamente adornadas, con tribales y
multitud de dibujos, se tornan como una extensión de la marea, comenzando a
abrirse, marcando el camino para que una nueva figura, mas espectacular,
tome el control de las tropas.
A diferencia de los cascos, herméticamente cerrados, que portan las tropas,
este mantiene un penacho, en su parte trasera, que parece estar elaborado
con algas marinas. En su pecho, donde se muestran dos hipocampos
enfrentados, se dibuja la silueta de una fémina y en su espalda, un manto,
púrpura, roído, surca un camino tras la mujer.
Todo es silencio por unos segundos.
Hasta que un grito, en un idioma, que no alcanzan a descifrar sus arcanos
conocimientos, es lanzado a la noche por la mujer, mientras alza su espada,
de extraña forma.
Luego Caos y oscuridad.
Nada mas alcanza a ver Wong.
El Orbe de Agamoto se vuelve oscuro y la preocupación le inunda, la
incertidumbre sobre el bienestar de su señora, amada en secreto, hace que su
cuerpo tiemble y se convulsione, allí en la soledad del estudio de la Dra.
Extraño, en Greenwich Village.
Francia. Castillo de Lucien.
Hoy.
Hace horas que caminan por los lóbregos pasillos de aquella misteriosa
construcción.
Los interiores del castillo discurren por las entrañas de la montaña, que se
alza anexa a tan extraño lugar. Construido en el interior de esta, la
montaña ocupa toda la facha este.
Los pasillos y estancias de aquel extraño lugar resuman humedad, soledad,
abandono y algo misterioso que parece flotar en el aire, inundando el
ambiente.
Isaac camina al frente de la comitiva. Con expresión nostálgica guía a sus
acompañantes a través de aquellos pasillos, en los que, hace solo unos
días, discurría su vida, pero no han sido días, sino siglos.
Tras él camina Patsy Walker, jefa de seguridad de Empresas Richmond
asistente de su presidente; Kyle Richmond, dueño del castillo y precursor de
la expedición.
Enfundada en su traje especial de combate, Patsy dirige las tropas de
seguridad, que caminan tras ella, bajo el nombre de Gata Infernal.
-¿Hacia donde nos dirigimos, Isaac?. -Pregunta sobriamente la mujer.
-Vamos hacia la biblioteca, el señor del castillo hacia trabajar a los
eruditos allí.
De entre el grupo de cinco soldados que les acompañan, sobre sale una voz:
-¿Eruditos, en que?.
-¡Calla Ramírez¡. -Censura rápidamente Gata Infernal.
Tras horas caminando en la oscuridad, que rompían las linternas, en ese
justo momento el grupo se detiene tras hacerlo su guía.
-Los eruditos trabajaban día y noche traduciendo antiguas escrituras, viejos
tratados de magia... muchos morían al liberar en su ignorancia espíritus
malignos.
Tras estas palabras Isaac emite un rugido de esfuerzo a la vez que empuja
con sus garras algo en la oscuridad.
Un gran pórtico se abre, cegando por breves instantes a sus acompañantes.
-En este lugar el tiempo y el espacio fluyen de manera distinta que en
vuestro mundo... cuidado.
Y tras la advertencia de Isaac el portal se cierra nuevamente tragándose a
los visitantes.
La Gata Infernal, activa unos sensores ópticos en su mascara que le permite
observar la zona, mientras sus compañeros permanecen cegados.
-¡Preparad las armas¡, ¡Mantened la formación!.
El grupo se mantiene unido tras las ordenes de su intrépida líder.
Poco a poco sus ojos vuelven a ver bien, atónitos observa como a su
alrededor se extiende un lugar mágico. La sala no parece tener principio o
fin, sus paredes son estanterías repletas de libros que se alzan hasta el
infinito, en el que se pierden al elevarse. Bajo sus pies no existe piso y
un mar de estrellas brillan bajo ellos.
-¡¿Isaac donde estamos?!. -Grita Gata Infernal.
Isaac se adelanta misteriosamente, al extender su brazo una bruma se levanta
a sus pies, esta comienza a subir haciéndose tangible con la forma de un
pequeño pulpito de madera.
-Como ya te dije estamos en la biblioteca, aunque quizás no es lo que en
vuestro mundo se conoce como tal... -Isaac sube el pequeño y único escalón
que precede el pulpito, mientras recita extrañas palabras en un idioma
desconocido, para luego proseguir la explicación. -... Nos encontramos en un
nexo interdimensional, aquí confluyen varias dimensiones, miles de mundos...
el conocimiento de infinitas civilizaciones extintas o aun por nacer.
Tras poner su zarpa sobre el pulpito un escalofrió recorre su cuerpo,
presiente en sus entrañas un cambio que le retuerce de dolor, aunque en su
mente sabe que esta sensación no es ajena ni desconocida.
Cambio.
Los gritos de dolor lanzados por Isaac alarman a sus compañeros, que no
pueden moverse paralizados en aquella extraña sala, con parte de la extraña
bruma, flotando a sus pies.
Patsy grita impotente el nombre de su compañero, al verlo retorcerse de
dolor.
-Tranquila Sra. Walker, me dispongo a viajar y el tiempo se ha detenido para
ustedes como efecto, esto es solo un cambio transitorio. - Se retuerce de
dolor. -Averiguare donde fue la gema.
Un nuevo grito de dolor aun más terrible hace temblar a sus compañeros.
La gárgola siente como sus órganos se reestructuran en su interior, como sus
músculos cambian, su piel grisácea cae a jirones arrancada por sus propias
uñas.
De nuevo un grito de Patsy que llama a su compañero gárgola, pero este ya no
esta como tal, una figura humana se alza allí donde estaba el monstruo. Su
cuerpo desnudo, es recorrido por sus manos, como descubriendo algo nuevo.
El hombre se pone en pie, una sonrisa dedicada a Patsy, atónita, luego un
giro hacia el pulpito, donde se alza un libro en el que lee mientras las
imágenes toman forma en su mente.
-¡¿Quién es ese tipo Gata Infernal?!, ¡¿Dónde esta la gárgola?!.
-No lo sé Ramírez... no lo sé.
Sala del Trono. Año 1192.
Camina por el patio de armas, a derecha e izquierda transcurre la batalla.
Los templarios luchan encarnizadamente contra los pocos guerreros que aun
quedan en la fortaleza. Cuando todos han muerto las gárgolas escapan de la
oscuridad que es su prisión, la batalla renace de nuevo.
Su cuerpo; desnudo, vaporeo y translucido le permite pasar por el campo de
batalla, asistiendo como mero espectador.
Cadáveres de humanos y gárgolas yacen a sus pies. Entre los escombros, de lo
que antes era un alto torreón, sobre sale el cuerpo inerte del caballero
David de Gascón, Isaac recuerda como observaba, a través de los ventanales,
como el anciano caballero narraba las crónicas de su vida en un los ajados
pergaminos de su escritorio.
Tras abandonar el patio de armas, Isaac, ahora humano, penetra en la sala
del trono.
Observa al Caballero Negro, destrozando los restos de lo que un día fue el
señor del castillo. Ve como la espada del Caballero arrebata la vida de una
salvaje gárgola y a continuación si mismo combatiéndolo.
Una luz cegadora lo inunda todo e Isaac puede observar como la gema reclama
para sus adentros a ambas figuras.
Por unos instantes, confuso, Isaac observa el vació y la visita de un
templario.
La retirada de las tropas y de las pocas gárgolas.
La soledad. ¿Pero, por que sigue allí?, ¿Qué va a ver?.
De repente el tejido de la misma realidad se abre cortado por el filo de la
espada de Ébano, liberando al Caballero Negro de allí donde estuviese.
Exhausto, él y su montura se desploman en el suelo, siendo oportuna victima
de las gárgolas que aun habitaban los rincones sombríos del lugar.
Los gritos de dolor de Sir Percy, hacen reaccionar a Isaac que lucha con
todas sus fuerzas por poder ayudar al Caballero Negro, unas extrañas
palabras son susurradas y como un lento despertar Isaac sale de su
translucido estado.
Todo es tangible. Real.
-¡Vencimos!, ¡Las gárgolas hemos vencido al hombre!. -Grita salvajemente una
de las gárgolas mientras bate sus alas en señal de victoria.
Una voz fría y seca, a su espalda.
-Te lo advertí Tobías, la arrogancia no ha de enturbiar tus sentidos. -Añade
Isaac, que recogiendo la Espada de Ébano, que empuñaba el caballero,
atraviesa la figura del aquel que fuera su aprendiz.
Una lagrima surca la mejilla de Isaac, cuando las demás gárgolas huyen tras
la caída de su líder. Su mano se extiende para ayudar al malherido Caballero
Negro, ambas manos se juntan y miles de imágenes, recuerdos surcan ambas
mentes.
Los recuerdos muestran como el Rey Arturo y sus caballeros de la mesa
redonda, se hacen con la Gema del Alma, tras una batalla...
...La voz de Merlín, el hechicero, ordenando a Arturo que entregue la Gema a
las gárgolas para que estas la guarden y proteger a la humanidad de esta...
...Las imágenes muestran a Arturo pensativo en sus aposentos, preocupado,
desconfiando de las gárgolas...
...Y por ultimo, observan como Percibal, caballero de la mesa redonda, es
transformado en gárgola por Merlín, para proteger la Gema, las lagrimas de
Arturo por su amigo, cuando el mago lo bautiza como Isaac, en su monstruosa,
nueva, estampa.
Nubes... transición.
Sir Percy es armado caballero por Arturo, en su viaje en la búsqueda de
Lancelot...
...La vuelta a casa... Camelot tomada por Mordret... la caída de Arturo...
una batalla que se creía perdida hasta que Merlín le entrega la Espada de
Ébano, la Armadura Negra y su fiel Valinor.
Realidad.
Ambos vuelven de su extraño viaje por el subconsciente
...
Ahora es Isaac el que cae exhausto en los brazos del Caballero Negro, que
alza la vista y ve el atril de madera.
-El portal de Avalon... noble Percibal, habéis usado el portal de Avalon,
hemos de regresar, de halla de donde vengáis.
La biblioteca.
-¡Mi cuerpo se esta liberando!, ¡¿Cómo estáis vosotros?!. - Pregunta Gata
Infernal.
-Casi podemos movernos Señora. -Responde una voz a su espalda.
El lugar comienza a temblar y de repente la noche lo inunda todo.
-¡Manteneos alerta!. -Ordena la mujer a su grupo. -¡Y buscad esa maldita
puerta!.
Las linternas se activan y los cargadores de sus armas emiten chasquidos
anunciando que están preparados para dispararse.
El suelo parece brillar. Alguien esta allí con ellos, su figura se mantiene
en la oscuridad absoluta, pero a cada paso que da el suelo se ilumina con
una honda de luz.
Esta frente a ellos, de pie, inmóvil
-¡Fuego!
Las armas se disparan todas a una. La Gata Infernal, siente el arma rugir
entre sus manos, escupiendo proyectiles hacia la extraña figura. Oye como
tras ella sus hombres hacen lo propio. Pero los proyectiles parecen chocar
en la oscuridad, en algún escudo de metal, el cual hace saltar chispas de
energía, que iluminan brevemente la escena.
Los cargadores se vacían y todo queda en silencio unos breves instantes, en
los cuales la extraña figura da un ultimo paso hacia delante, para colocarse
frente al grupo, que se quedan atónitos frente a la espectacular figura del
caballero negro, equipado con su armadura negra como la noche, pareciendo
difuminarse con el entorno.
Mirando a los ojos de Patsy exclama.
-El portal de Avalon esta apunto de cerrarse, hemos de irnos.
-Pe... pero... pero Isaac...
-Isaac esta bien, nos aguarda fuera, con mi fiel Valinor.
El Caballero Negro alza su espada de Ébano, humeante, señalando un túnel de
luz, hacia el que el grupo avanza. Con pasos temblorosos la líder del grupo
lo cruza con pasos titubeantes, hasta que escucha la voz del Caballero:
-Rápido, o Avalon nos reclamara para sí.
La Gata Infernal mira al caballero y duda por un instante, agarra fuerte su
arma y corriendo en cabeza ordena a su grupo que la siga.
Un breve paso y todo cambia.
Están en las afueras del castillo, la nieve a sus pies les hace reaccionar.
Instintivamente se giran y observan... la nada... el castillo a
desaparecido.
Una figura se les aproxima por detrás y La Gata Infernal reacciona
apuntándola con su arma. El Caballero Negro se aproxima tirando de las
riendas de Valinor, a lomos del cual se encuentra el desfallecido Isaac, de
nuevo con aspecto de gárgola. El caballero se despoja de su casco.
-Mis respetos mi señora soy Sir Percy de Escandinavia.
La Gata Infernal pasa su dedo índice sobre un resorte en el cuello de su
traje y se establece una conversación con la sede de Empresas Richmond.
-¿Sr. Richmond?... Aquí Gata Infernal, no se va creer lo que ha pasado aquí.
New York. Edificio Richmond.
Mismo momento.
-Créame Sra. Walker... será usted quien no crea lo que tengo aquí...
Kyle Richmond se encuentra en un gigantesco laboratorio, mientras habla por
su teléfono con Patsy Walker se gira para observar como decenas de
científicos se mantienen asombrados, boquiabiertos y casi paralizados por el
asombro.
-...Y esto es lo que encontré en Grecia. -Exclama la Dra. Extraño, cuya mano
se mantiene en alto como guiando una gigantesca bola de agua, que flotando
en el aire, sin deshacerse, muestra como en su interior mantiene a una mujer
de piel azul, que parece permanecer a una extraña raza acuática.
GREENWICH VILLAGE. MI SANCTA SANTORUM.
De nuevo aquí tras unos meses de paron por. vagancia, creo que es la
palabra, en fin, aquí tenemos el numero cuatro de la serie en la que os
presento nuevos personajes, ¿o no tan nuevos?.
El Caballero Negro se une a las filas de nuestro grupo, pareciendo tener
unos extraños recuerdos en común con Isaac, ¿O era Percibal?... ya lo
averiguareis.
Además también se presenta la nueva Gata Infernal (Hellcat), con un estilo
algo mas agresivo y militar, que la imagen que de ella conocemos. Patsy
Walker/ Gata Infernal se convertirá en el contrapunto que rompa la imagen de
misticismo del grupo alejándose de magos, monstruos y seres mitológicos.
Y como no siguen las interrogantes con esa misteriosa chica-pez que nos trae
la Dra. Extraño. ¿Quién será?.
Bueno sin mas me despido hasta la próxima entrega, cualquier duda o
comentario personal escribidme a la dirección de correo electrónico:
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